Metro sigue sin reconocer la exposición y manipulación de amianto por parte de la plantilla



Así lo demuestra el último requerimiento de la Inspección de Trabajo.

CCOO denuncia que la Dirección de Metro sigue sin reconocer que ha tenido y tiene trabajadores y trabajadoras que han sufrido la exposición al amianto e incluso lo han manipulado. Por el contrario, se empeña en tratarlo como una simple posibilidad.

Así de claro lo dice el último requerimiento de la Inspección de Trabajo de Madrid recibido por Metro de Madrid el 4 de junio, y ocultado a los delegados de Prevención hasta el día 15 de junio de 2018. Este desmonta de una forma demoledora los argumentos que la Dirección planteó el 26 de abril de este año a los requerimientos que la Inspección le había hecho el 21 de diciembre del pasado año.

Desde el Comité de Seguridad y Salud se ha solicitado a Recursos Humanos como primera acción que paralice el ofrecimiento voluntario a la vigilancia de la salud de cualquier tipo, que en la actualidad está ofreciendo a los trabajadores y trabajadoras de Metro. En opinión de CCOO es necesaria una ordenación funcional de los reconocimientos médicos a realizar.

De todos estos incumplimientos constatados por la Inspección de Trabajo, CCOO hace responsable a su máximo representante, el consejero delegado de Metro de Madrid, así como a todos los anteriores responsables que en el pasado no hicieron nada para evitar esta situación, cometiendo una grave negligencia al respecto.

Ante el “ofrecimiento” de realizar un TAC voluntario a toda la plantilla, después de que haber estado reclamándolo para la plantilla de Metro y contratas que han estado expuestos, CCOO exige que cumpla y finalice el listado de estas personas lo antes posible, como también se lo lleva solicitando la Inspección de Trabajo, así como el listado completo y finalizado de dónde se encuentra el amianto, tanto en trenes como instalaciones. CCOO entiende que la Dirección de Metro sólo pretende “negociar” con la salud de la plantilla, reaccionando únicamente frente a una convocatoria de movilizaciones.

Con un simple vistazo a la trayectoria de este problema, se puede deducir que los pretendidos avances de la Dirección están ligados a la campaña de movilizaciones que se ha venido planteando. Ahora más que nunca el único camino es exigir lo que marca la Ley, lo mismo que marca la Inspección de Trabajo: reconocer que los trabajadores y trabajadoras han estado expuestos al amianto, e incluirlos en la Vigilancia de la Salud, con unas pruebas fiables en el tiempo como se realizan en la Seguridad Social en su protocolo de vigilancia sanitaria específico para trabajadores y trabajadoras que han estado expuestos a amianto, con los requisitos de personal y aparataje considerados necesarios para realizar los reconocimientos.

La Dirección de Metro de Madrid está obligada a resarcir el daño ya ha hecho con su negligencia, sobre todo a los trabajadores que tienen reconocida la Enfermedad Profesional, así como a los familiares del compañero que ha fallecido. Para ello deben cumplir los acuerdos pactados en Convenio, como abonar la póliza del seguro de vida, indignamente suspendida por la Ley de Presupuestos de la Comunidad de Madrid, y que actualmente les impide percibirla. Así como otras cuestiones aún pendientes y que se pueden reconocer si verdaderamente se tiene voluntad política.

La Vigilancia de la Salud Específica es la única manera de preservar la salud en el tiempo, en un fichero sanitario oficial, para que el día de mañana puedan seguir haciendo el control una vez se jubilen a los trabajadores y trabajadoras o se rompa el vínculo con Metro, además de que si, por desgracia, apareciera la enfermedad después de la vida laboral, será la forma más fácil de que la Dirección de Metro compense a los trabajadores y trabajadoras que en futuro puedan contraer esta grave enfermedad, aunque ya no pertenezcan a la empresa.

El martes 26 de junio, en la asamblea general convocada por el Comité de Empresa, CCOO planteará esta cuestión, así como otras, que son motivos de las movilizaciones convocadas, para que puedan debatirlas la totalidad de la plantilla y decidir al respecto de todas ellas.