CCOO ha solicitado personarse como acusación particular en el caso del amianto en Metro de Madrid.



CCOO coincide con la Fiscalía en que podrían existir tres delitos muy graves: uno contra los derechos de los trabajadores y otros dos por homicidio imprudente y lesiones por imprudencia, tras la muerte de dos trabajadores y la declaración de enfermedad profesional, por la misma causa, a otros trabajadores.

En el día de hoy CCOO ha solicitado personarse como acusación particular en la denuncia presentada por la Sección de Siniestralidad Laboral de la Fiscalía Provincial de Madrid por la presunta comisión de delitos en Metro de Madrid S.A., entre ellos por homicidio imprudente, tras la muerte por amianto de varios trabajadores de Metro de Madrid.

CCOO sostiene, al igual que la Fiscalía, que algunos de los responsables de proteger nuestra salud y de prevenir los riesgos laborales ocultaron, durante muchos años, a las y los trabajadores y a sus representantes legales la existencia en Metro muchas piezas en trenes y maquinaria, así como en materiales de construcción de las Instalaciones, que contenían, y en muchos casos aún contienen, amianto, por lo que fueron manipuladas durante años sin protección alguna, ni siquiera información, por muchos trabajadores y trabajadoras lo largo de su vida laboral.

Desde CCOO también coincidimos con la Fiscalía en que podrían existir tres delitos muy graves: uno contra los derechos de los trabajadores y otros dos por homicidio imprudente y lesiones por imprudencia, tras la muerte de dos trabajadores, a consecuencia de su trabajo con amianto en Metro de Madrid, y la declaración de enfermedad profesional, por la misma causa, a otros trabajadores. Está denuncia de la Fiscalía está dirigida contra siete responsables de Metro de Madrid, la mayoría de ellos han tenido, o incluso ejercen actualmente, responsabilidades sobre la Salud y Prevención de Riesgos Laborales de todos los empleados de Metro.

CCOO, en nuestra acusación particular, compartimos con la Fiscalía que en Metro de Madrid se infringieron de forma "grave" las normas de Prevención de Riesgos Laborales "creando una situación de riesgo para los trabajadores a su servicio a los que permitieron trabajar con materiales con amianto, altamente peligroso para su vida y salud, careciendo de toda política preventiva, al no existir una evaluación de riesgos en relación con la exposición al amianto que permitiera un trabajo en condiciones seguras".

Pero además, en CCOO creemos que es hora de que los máximos responsables de la empresa también asuman su responsabilidad sobre esta grave negligencia, y por ello opinamos que también se debería extender esta denuncia a los órganos de Dirección, máxime cuando esa Dirección es la encargada de establecer, dirigir y supervisar la política de empresa de Metro de Madrid, para lo que es nombrada, con criterios políticos, desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid.

Entendemos que es difícil creer que ellos desconocieran la existencia de amianto en Metro de Madrid y, cuando menos, deberían haber exigido a los Técnicos de Metro el cumplimiento de las leyes existentes sobre la exposición de trabajadores al amianto.

Esta conclusión, ya se podía desprender de las comparecencias que algunos de ellos tuvieron que realizar en la Comisión de Investigación que, con este fin, se realizó en la Asamblea de Madrid, y que quedaban recogidas de forma contundente en su dictamen definitivo y que todos los partidos políticos, menos el PP, votaron favorablemente.

En la sentencia de este proceso debería quedar claro quienes fueron realmente los máximos responsables de que Metro de Madrid "ocultara" a sus trabajadores que las piezas que manipulaban contenían amianto y, lo más grave, que no se les facilitó ni la información, ni la formación necesaria para trabajar con seguridad con un material cuya letalidad era sobradamente conocida.

Cuesta creer que los responsables políticos que han venido gestionando Metro de Madrid durante muchos años, no fuesen conocedores de esta situación y también estamos casi seguros de que fueron informados por los responsables de Metro de Madrid que pertenecen, o han pertenecido, al departamento de Salud y Prevención de Riesgos Laborales, pues su deber último como administradores y dirección es conocer toda la realidad de la empresa y velar por el cumplimiento de toda la normativa, incluyendo la relativa a los derechos de los trabajadores y a la protección de su salud.

CCOO espera que en el juicio se establezcan todas esas responsabilidades y se haga justicia por unos hechos y sus consecuencias que nunca deberían haberse producido, y que de una vez por todas se resarza a quienes estén, o hayan podido estar, expuestos y afectados por el amianto, a causa de esta gravísima negligencia.